miércoles, 22 de abril de 2009

Requiescat in memoria nostra

¿Qué significa eso de Paz Eterna? Yo diría más bien Rollazo Absoluto. La manía de que la eternidad debe ser algo bueno y preferible solo viene de no haberla presenciado. Es igual que "¡Oh, vaya! Ir a la selva tiene que ser estupendo" y un mes después rezar un par de Padresuyos entre las fauces de una pantera del tamaño de un elefante. ¿A quién puede aliviar que nuestros muertos estén en "un lugar mejor" lejos de nosotros? Si somos sus seres queridos preferirían estar cerca, digo yo, por mala que sea la situación. Odiaría ver que mi padre estuviera quedándose mirándonos sin más desde el interior de una burbuja de profunda y opiácea felicidad. Ni siquiera eso, porque paz nunca fue sinónimo de felicidad, sino más equivalente a apatía y a nunca-pasa-nada. Prefiero saber que está conmigo en un sentido mucho menos metafórico.

Confío en que la vida tras el fin de la vida resida en la memoria ajena y, gracias a eso, podríamos dejar de oír hablar de tanta patética rectitud y nos concentraríamos más en amar o ser amados, ya que solo tendrán Vida Parte II los recordados, ya sean queridos o despreciados. ¿Quién podría soñar un paraíso más bello que los buenos recuerdos de los demás? ¿Y qué terrible imaginación crearía un infierno más aterrador que el hecho de que la única constancia superviviente de toda una vida humana (puesto que el resto del cuerpo es solo la devolución de un préstamo que la Naturaleza nos brinda) sean pensamientos de desprecio, aunque a veces se tiñan de lástima y eufemismos?

A algunos les parecerá una idea desoladora y pesimista ("¿Que se puede fornicar a diestro y siniestro sin ir al infierno?") pero esta pretendida certeza me atrae mucho más que ser devorado por un demonio del tamaño de un elefante por toda la Eternidad.

2 comentarios:

Nat dijo...

Me ha gustado mucho Nachito!
Y no me parece una idea tan pesimista. Desde luego cambiaría la "paz eterna" por quedarme en la memoria ajena; me resulta más reconfortante.

Un besito :)

Rosalie dijo...

"porque paz nunca fue sinónimo de felicidad, sino más equivalente a apatía y a nunca-pasa-nada". Para mí, paz es sinónimo de narcótico. Me ha encantado.

Además, me he acordado de ti esta semana... adivina qué me toca leerme ahora para literatura románica medieval que tenga algo que ver con esto. Me lo voy a pasar pipa en el infierno, ya verás.

¡Besos!