miércoles, 10 de marzo de 2010

Inspiración

Tengo fe en tus ojos. Es la única religión que contemplo. La dictada por tu lengua y leída en tus labios, mi única ley. La única autoridad que se me impone es la del peso de tu cuerpo y los únicos lazos, cadenas, capaces de atarme y sostenerme son los compuestos con tu pelo, pero solo en tu regazo soy libre. Con tu saliva has llenado una infinidad de verbos que para mí eran vacíos y que no voy a enumerar ahora, porque ya los conoces, porque tú los has creado. Mi piel rechina y chispea al entrar en contacto con el aire que fluye entre tus dedos: la única influencia literaria que necesito.

2 comentarios:

laniñainmantada dijo...

Pues si q es una buena influencia literaria, q asi siga =)

Alea dijo...

el mundo está lleno de inspiradores profesionales =)