martes, 8 de abril de 2008

Rajoy y Zapatero entran en un bar...

La sucesión de inacabables debates entre el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el “líder de la oposición”, Mariano Rajoy, y las continuas entrevistas a ambos, así como los innumerables enfrentamientos mediáticos entre ministros del actual Gobierno y distintos representantes del Partido Popular, no hicieron más que demostrar la gravedad de la mayor lacra que afecta en este momento a lo que se ha dado a llamar Democracia española: frente al multipartidismo instituido y teórico, nos encontramos con un bipartidismo solo amenazado en los ámbitos regional, provincial y local, quizá debido a la tendencia filoamericana que impera en estos tiempos hipercapitalistas.

No queda ahí la americanofilia, ya que, como se ha demostrado en los debates cara a cara, los representantes de ambos partidos no se presentaron como tal, sino como personalidades con capacidad y apoyo para formar gobierno. También hemos copiado el Presidencialismo, solo que en España no está contemplado por la Constitución, aunque por supuesto, eso no es algo que quite el sueño a los dos partidos mayoritarios.

Un sufragio malversado y una campaña de banalización de aquellos votos que no van dirigidos a PP y PSOE, convirtiéndolos en poco más que votos en blanco por no decir abstención. Éstas son las claves que definen estas pasadas elecciones y sus campañas previas.

Ha llegado hasta tal punto este apoyo de la prensa nacional al bipartidismo que, mientras en algunos medios se afirmaba que en el debate cara a cara se enfrentaban los “dos únicos partidos con posibilidades reales de ganar las elecciones”, en ninguno se mostraban signos de sorpresa cuando Mariano Rajoy afirmó rotundo, después de perder las elecciones del 2004, que “el PP representa a la mitad de los españoles”. ¡Cómo se atreve a manipular los datos con tanta naturalidad! Pocas veces desde que se instauró el nuevo modelo político en 1978 un partido ha conseguido un 50% de votos, lo que además no incluye a los que contemplan la abstención como opción política, y desde luego jamás perdiendo las elecciones. Lo que hace Rajoy en esta frase, en resumen, es dar como insignificante la ventaja que otorgó el Gobierno al PSOE y a su vez suprimir todo el panorama político que se abre tras los dos colosos “hechos a sí mismos”.

Los debates "cara a cara" del 25 de Febrero y del 3 de Marzo de 2008 no fueron más que mítines privados de cada candidato con pausas para permitir hablar al otro, si acaso decorados con alguna pataleta y eventuales discusiones pueriles. Como una partida entre Kasparov y Karpov en distintos tableros en las que solo compartieran cronómetro (también con inevitables pataletas por parte del segundo, en el mejor de los casos).

2 comentarios:

Iñigo dijo...

Arriba el partido H¡¡
T doy toda la razon Nacho¡¡ Dentro de 4 años me toca votar a mi, se van a cagar, como me haga presidente..tengo una amiga que kiere serlo aver ke tal le va. Aprovecho para darte animos Driu¡¡¡
Arregla este Pais, arregla este mundo¡

Gonzalo J. dijo...

Sí senor. Qué razón tienes. El sistema no puede estar más podrido. Y el panorama exterior no está para lanzar alabanzas. Mira lo que tienen en Italia montado. ¡Ha vuelto a ganar Berlusconi!... Es un chiste de muy mal gusto.

Saludos!